






La modalidad de El Maestro en Casa camina de la mano de las Pequeñas Emisoras Culturales, proyecto que nació como respuesta a una necesidad concreta: lograr un espacio para la transmisión de los programas radiofónicos de El Maestro en Casa.
Para tratar de llegar con mayor énfasis a las áreas rurales, las zonas más necesitadas del país y para superar el problema de conseguir espacios en las emisoras comerciales, el ICER empezó a desarrollar el Proyecto de Pequeñas Emisoras Culturales en 1979 con la instalación de la primera emisora cultural en Amubri, Talamanca.
Por otro lado, desde hace muchos años el ICER ha incursionado en la producción de materiales educativos, de carácter alternativo, para diversos sectores.